Las mejores características que debe presentar una maleta al momento de facturar

Cuando vamos de viaje, no solo se trata de una escapada intempestiva de fin de semana, por lo que no basta con tener en casa una maleta de cabina con la que se pueda agarrar un vuelo de ida y vuelta.

Resulta fundamental para determinadas fechas de asuetos contar con una buena maleta tanto para el coche, como para el tren o para facturar en el avión, ya que el equipaje suficiente y bien hecho siempre será sinónimo de unas felices vacaciones. 

Cuando se busca una buena maleta, es importante considerar diversos aspectos para seleccionar la idónea: la facilidad de transportarla, tamaño, seguridad, y si esta será usada para facturar para que viaje en la bodega del avión, que cuente con un diseño que sea resistente con el que se puedan evitar daños, todo eso será fundamental.

Existen marcas como Tous el cual se enfocan en atender todas estas necesidades que son pensadas en la creación de sus diseños. La compañía que celebra un siglo de vida con su oso tous documental, es una excelente opción en maletas.

Factores que debemos considerar 

Dimensiones: este es un aspecto básico, sobre todo si se viaja en avión ya que existen restricciones con respecto al tamaño de la maleta al momento de meterla en la bodega. Cuando compramos una maleta no solo se trata del peso de ella, si no de lo que pesara una vez que esté llena.

Por lo que, cuanto menos pese, será mejor ya que el exceso de peso no se trata de algo que es precisamente económico en un vuelo. Una recomendación es que, de ida siempre es mejor quedarse cortos en cuanto al peso, dejando espacios en el interior de la maleta, ya que será muy probable que de vuelta se necesite de espacio para poder guardar las compras.

Material: en líneas generales se pueden seleccionar dos tipos de materiales, los blandos o los rígidos. En cuanto a la maleta blanda o de tela, estas suelen ser más ligeras y versátiles, incluso le podremos apurar un poco más de su capacidad. En el caso de las maletas rígidas, estas suelen contar con mayor peso pero son las mejores al momento de proteger nuestro equipaje. Si nos acompañan secadores o quizás algo que sea más delicado, lo que se recomienda es hacernos con una maleta rígida, pero además introducir dichos aparatos entre la ropa, para que estén mejor protegidos. Son más recomendables si vamos a facturarlas en un avión.

Ruedas: en la actualidad es posible encontrar maletas grandes con ruedines, cosa que siempre nos va a facilitar su transporte. Pero se deben considerar dos aspectos: Si el destino es el adecuado para que tengan ruedas (ya que en determinados sitios como los safaris no permiten las maletas con ruedas) y, si estas tienen ruedas, cómo las preferimos. 

Asidero: siempre vamos a necesitar de uno que pueda ser ajustado ya que esa diferencia podría acabar con nuestra espalda. Pero adicionalmente debe ser bastante suave al sacar y meter pues existe la posibilidad de que se rompa si desde el primer día no va con suavidad. También es fundamental que la maleta cuente con asas a los lados y en la parte superior, sobre todo al momento de cargarlas para subirla al maletero, al tren, pues un tirón tiene que aguantar con todo el peso.

Impermeabilidad: resulta altamente recomendable que la maleta sea impermeable y que además, la cremallera se encuentre cubierta con el fin de evitar que se moje o se introduzcan líquidos al momento de ser transportada. Y no solo se trata de la lluvia, sino de algún imprevisto en la bodega del avión, si en otra maleta se abre algún líquido, entre otros inconvenientes.