El turismo se ve impulsado por la adaptación de barbacoas en el verano ahumador

Entre los lugares que comenzaron a hacerlo se encuentran Linares, Candelario, Lagunilla y Béjar, la idea es que se adapten sus barbacoas al verano con la finalidad de darle impulso al turismo.

Desde hace un tiempo la Junta de Castilla y León decidió comenzar a construir barbacoas que estuvieran aptas para ser usadas durante el verano en los montes públicos de Salamanca, la finalidad radica en permitir que se realice de la mejor manera la actividad turística en dichas zonas durante la época estival, pero además, que funcione como una garantía de seguridad y de esta manera poder evitar los incendios.

De este modo se ha puesto de manifiesto en los montes del sureste de la provincia, en donde hace algunos años se han ejecutado al menos cuatro de estas infraestructuras que consisten en casetas de obra con tejadillo y un sistema de chimeneas “matachispas”, a través de las cuales es posible que salga el humo pero no las ascuas y en consecuencia se evitan el riesgo de incendios durante la época de verano.

Entre las localidades que se han visto beneficiadas debido a este tipo de iniciativa se encuentran Béjar, Candelario, Lagunilla y Linares de Riofrío.

Estás han sido obras nuevas pero que han sido construidas, por regla general, en espacios donde ya se encontraban antiguas barbacoas ahumador que quedaban precintadas al momento de dar inicio a la temporada estival o también en aquellos tiempos de sequía debido a que no se encontraban adaptadas a este nuevo sistema, con el que se evita la salida de las chispas y que además puede ser utilizado también cuando llueve.

De esta manera lo explicó su alcalde, pues se trata de un recinto que está techado.

Tomando en consideración las nuevas barbacoas, pero solo las de Linares, hay que mencionar que se encuentran dentro del último listado de infraestructuras autorizadas por la Junta de Castilla y León en la provincia de Salamanca. Sin embargo, hasta el momento, eran 48 las construcciones que habían sido permitidas de un total de 34 localidades, con las seis de Alba de Tormes a la cabeza.

Un gran número de ellas están ubicadas en montes de utilidad pública, aunque no todas debido a que también pueden encontrarse en el resto de los parajes públicos, bien se trate de municipales o de otra titularidad.

De la manera como lo señala la normativa autonómica, queda prohibido el uso de barbacoas, hornillos u otros elementos que puedan provocar fuego “en todos los montes, sean arbolados o desarbolados, de la comunidad de Castilla y León y de una franja de 400 metros de ancho de suelo rústico que los circunda, como perímetro de protección.

La prohibición se ha extendido en la mayor época de riesgo de incendios, que comprende del 1 de julio al 30 de septiembre, aunque existen excepciones y dicho sistema de barbacoas resulta uno de ellos al estar situado “dentro de edificaciones cerradas por los cuatro costados, con techo y chimenea dotada de matachispas”.

Así mismo, deben contar con un perímetro libre de combustible de al menos 3 metros y podrán ubicarse bajo las copas de los árboles “cuando la distancia desde el matachispas a la copa sea como mínimo de 5 metros. En caso contrario, deberán ubicarse fuera de la proyección de las copas”.